Deportes Limache buscó una fórmula concreta para sostener económicamente su estreno en Valparaíso: habilitar el ingreso de hinchas de Colo Colo, considerando el arrastre popular del Cacique como una oportunidad para hacer caja en un partido clave del calendario.
Sin embargo, la Delegación Presidencial de Valparaíso cerró la puerta. La autoridad rechazó la solicitud de público visitante y únicamente autorizó el ingreso de abonados del cuadro tomatero, lo que en la práctica reduce el aforo a cerca de 400 personas y deja el estadio prácticamente vacío.
“Solamente abonados. Es decir, 400 personas, un estadio prácticamente vacío, que es lo que quiere el Gobierno y la ANFP, que nunca se hizo parte de esta problemática. Estoy triste, ofuscado y también muy decepcionado porque quería que este partido fuese una fiesta", declaró el dirigente.
Desde Limache explican que la presencia de hinchas de Colo Colo era clave para equilibrar los costos operativos del partido y generar ingresos extraordinarios, algo habitual cuando equipos de menor convocatoria enfrentan a clubes grandes. La negativa de la autoridad regional elimina esa posibilidad y deja al club enfrentando un debut sin público masivo y sin recaudación.
A la molestia con la Delegación Presidencial se suma el reproche hacia Quilín. Villegas aseguró que la ANFP no intervino en ningún momento para destrabar la situación, dejando al club solo frente a una resolución administrativa que impacta directamente en lo deportivo y financiero.
Así, Limache debutará en Valparaíso ante Colo Colo con tribunas vacías, apenas con sus abonados presentes y con la sensación de haber sido marginado por un sistema que, una vez más, castiga a los clubes chicos y protege la inercia burocrática.