De cara a la final del Mundial sub 20 este domingo, el ex jugador del Real Madrid se refirió a las ausencias de figuras como Franco Mastantuono, Echeverri o el mismo Lamine Yamal.

Cómo olvidar a esa Yugoslavia de Mirko Jozic. Esa de Robert Prosinečki, Zvonimir Boban y Davor Suker, campeones del mundial sub-20 en 1987 en Chile.
Ayer el ex seleccionado croata recordó, pero además dejó un mensaje sobre el valor que tiene para los futbolistas jugar con su selección y, en especial, por una Copa del Mundo. “Ser campeón del mundo es más que un contrato, que tres goles en su liga o equipo, es tener este sueño, porque el fútbol es soñar”, aseguró a EFE en la rueda de prensa que se realizó en el Estadio Nacional.
A sus 57 años los recuerdos siguen intactos en la cabeza de Suker, al ver el recinto donde se consagró campeón mientras Yugoslavia no pensaba aún en su desintegración futura. Al consultarle por las ausencias de importantes figuras sub 20 que no obtuvieron los permisos de sus clubes para estar presentes en Chile, Suker no dudó: “Estoy seguro que a estos chicos les encantaría estar aquí”, como Lamine Yamal o los argentinos Claudio Echeverri (Bayer Leverkusen) y Franco Mastantuono (Real Madrid). “Como yo estoy ilusionado hoy, después de 38 años de haber jugado aquí, esto no hay dinero que pueda pagarlo. Sé que unas de las imágenes que tendré antes de morir serán las del estadio Nacional y las de ganar la Copa del Mundo juvenil aquí”. Concluyó