El Pirata es imparable. 11 triunfos consecutivos, pero el de este viernes en el Francisco Sánchez Rumuroso parece ser más importante que cualquiera. Sin jugar bien, y con muy pocas herramientas ofensivas durante largo tramo del encuentro, se impusieron 2-1 ante un ordenado Ñublense.
En la primera mitad poco pasó. Salvo un remate de Sebastián Galani que complicó al meta chillanejo Nicola Pérez, el súper líder del campeonato no generó chances de gol. La tarde-noche parecía estar encaminada al empate sin goles, hasta que un sorpresivo tanto de Lorenzo Reyes (68') cayó como un baldazo de agua fría en el norte.
De ahí en más apareció el equipo inexpugnable de Esteban González. Con Matías Palavecino mucho más protagonista,los extremos encontraron los espacios necesarios para hacer daño. Así Cristián Zavala entró libre por la derecha y casi con la mano asistió a Nicolás Johansen (81') que de cabeza anotó el empate.
Con el 1-1 consumado en el aire se respiró una casi inevitable victoria del local. Siguió presionando con el "10" como principal factor ofensivo. En medio de una jugada enredada el panameño Cecilio Waterman, quien viajó directamente desde Panamá pos fecha FIFA, encontró el 2-1 definitivo.
Victoria, otra vez, de campeonato para llegar a las 56 unidades. Un equipo invencible que a siete fechas del final le saca 17 puntos a Palestino, su más cercano perseguidor. Un puntapié perfecto para la fiesta de la Pampilla, que en este 18 zapateará al ritmo del cada vez más cerca monarca del fútbol chileno.