Coquimbo Unido tuvo premio a su insistencia. Cuando el partido se extinguía y la derrota parecía inevitable, el conjunto aurinegro encontró el empate en la última jugada del encuentro y selló un 1-1 ante Nacional de Montevideo en su esperado regreso a la Copa Libertadores tras 34 años.
El equipo dirigido por Hernán Caputto mostró una propuesta agresiva desde el inicio, generando peligro constante por las bandas y cargando el área con centros que complicaron a la defensa uruguaya. Incluso, en el primer tiempo había logrado abrir la cuenta, pero el tanto fue anulado por una infracción previa, lo que dejó al equipo sin premio en su mejor momento.
Sin embargo, fue Nacional el que golpeó primero. A los 24 minutos, Sebastián Coates conectó de cabeza tras un centro de Nicolás Lodeiro y puso en ventaja al conjunto visitante, que desde ese momento apostó por controlar el ritmo del partido y defender la diferencia.
En el complemento, Coquimbo se volcó en ataque. Generó múltiples ocasiones, incluyendo un cabezazo de Manuel Fernández que fue despejado en la línea por el propio Coates, reflejando la falta de eficacia que parecía condenarlo. El equipo local empujaba, pero el gol no llegaba.
Hasta que llegó el desenlace. En el tiempo agregado y en la última jugada del partido, Manuel Fernández tuvo su revancha: conectó en el área y desató la locura en el Francisco Sánchez Rumoroso, decretando el 1-1 definitivo que premió la insistencia del cuadro chileno.
El empate deja a Coquimbo Unido con un punto en el Grupo B, en una jornada donde Deportes Tolima y Universitario también habían igualado sin goles. Más allá del resultado, el equipo pirata mostró argumentos competitivos en su regreso al plano internacional y evitó una derrota que, por lo visto en cancha, parecía injusta.