@CoquimboUnido
Los coperos salieron con un buen ritmo en el Francisco Sánchez Rumoroso y muy temprano ese vértigo se vio plasmado con el cobro de un penal por supuesta mano de Robledo que tras chequeo de VAR la determinación fue anulada en favor de los Piratas. Coquimbo parecía sentir la ausencia de Glaby o Camargo en el medio donde O’Higgins ganaba más balones con el buen trabajo y trajín de Tapia.
Mientras los locales tenían como principal agente ofensivo a Johansen, a los rancagüinos les costó proyectarse por las orillas donde hacen siempre daño y Caputto cerró bien las bandas con el buen trabajo de Cornejo y Salinas. Pese a esto el partido era parejo con dos equipos que proponían porque ambos tenían intenciones de terminar lo más arriba en la tabla.
Pero esa disputa en el medio terminó por condenar al impetuoso Juan Leiva que entra con un brazo amenazante sobre Cordero que le significó la expulsión por más que se verificó en el VAR. Los Celestes con uno menos con un desafío extra para el complemento.
Bovaglio incorporó al joven Schamine por Tapia, buscando el trabajo de volante mixto con la salida de Leiva pero la polémica se instaló en el inicio con una salida vehemente de Carabalí sobre Salinas que es desestimada para un eventual penal. Coquimbo salió con más vértigo con el ingreso de Chandía que reemplazó al amonestado Cordero, pero se encontró ante un cuando visita que se replegó apostando a la salida rápida.
Los Piratas insistieron mucho pero nunca tuvieron la claridad para superar la valla impuesta por O’Higgins, ni la presión de los más de 7 mil hinchas presentes pudieron cambiar la suerte de dos equipos parejos en su juego. Cuando parecía que el empate se sellaba una mano de Robledo en el área es marcada por penal pero que Johansen desvía ante la incredulidad de la hinchada Pirata. Punto ganado por los de Bovaglio que jugaron todo el segundo tiempo con uno menos, y Coquimbo masticó un triunfo que no pudo saborear.