La escena final de la obra fue en extremo dramática. Fernández salta para despejar un centro y su brazo da en el rostro de Castillo. Van 96 minutos de juego, el 1-0 parece definitivo, pero el juez Díaz es llamado del VAR. No es claro, no es definitivo, hay un golpe, un roce. Se cobra penal. Explota la hinchada celeste con la esperanza de arrimarse al Chile 2. Se planta Rabello frente al balón y corre con aplomo. El remate es potente, pero el Diego Sánchez no está para dejar la racha de triunfos en apenas doce. Están logrando el decimotercero, igualando a la U de Vaccia de 1999. Pero, más importante, queda a las puertas del título. Por eso el Mono vuela hacia su izquierda y la saca. No podía ser de otra manera.
No hay tiempo para más, sólo para celebrar. Coquimbo ha derrotado a OHiggins en el hermoso estadio El Teniente. Fue un partido parejo, donde el cuadro pirata no se salió de su esquema. Esperó en su campo, busco salir en velocidad, cerró todos los caminos al arco. El 0-0 de la etapa inicial era justo con lo obrado sobre el campo.
Apenas comenzando la segunda etapa, Palavecino puso el 1-0 para la visita, luego de robarle el balón a Robledo. Lo visto, lo sabido, lo previsible, Coquimbo te emboca y te maniata, no se desordena nunca. OHiggins reaccionó, Paqui Meneghini movió la banca mandando a Godoy y Castillo. Se venía el asedio, pero el Chino González lo tiene visto. No creo grandes ocasiones el cuadro celeste, sólo ese balonazo que terminó en penal. Pero no gol. Coquimbo ganó otra vez, llegó a 62 puntos en 25 partidos, a catorce de Católica con quince por jugar. Mil quinientos hinchas viajaron desde la Cuarta Región a ver la hazaña. Los 544 kilómetros de regreso serán tan largos como dulces.
La próxima semana reciben a Calera en el Sánchez Rumoroso. La fiesta ya se está armando.