Colo Colo confirmó la incorporación de Joaquín Sosa, defensor central uruguayo de 23 años, quien arriba al Monumental en calidad de préstamo desde Bologna, club que compró su pase a mediados de 2022. Pese a esa apuesta temprana desde Italia, el zaguero nunca logró debutar oficialmente en Serie A.
Tras su salida de Nacional, donde disputó 18 partidos oficiales entre 2021 y 2022, Bologna decidió enviarlo a préstamo para que sumara rodaje. Su primer destino fue Reggiana, en la Serie B italiana, donde tuvo una participación limitada: 7 partidos oficiales, sin goles y con escasa continuidad como titular.
En 2023 y 2024 su carrera continuó bajo la misma lógica. Sosa fue cedido a Independiente Santa Fe, donde acumuló su mayor volumen competitivo desde que salió de Uruguay. En el club colombiano disputó 23 partidos oficiales, repartidos entre liga local y copa, con 1 gol, aunque solo 14 de esos encuentros fueron como titular, reflejando nuevamente una presencia intermitente en el once inicial.
En total, desde su salida de Nacional y su fichaje por Bologna, Joaquín Sosa suma 48 partidos oficiales en cuatro temporadas, un promedio cercano a 12 encuentros por año, una cifra baja para un defensor central que hoy llega a los 23 años y que ha transitado por tres ligas distintas sin lograr consolidarse plenamente en ninguna.
Ese contexto explica el carácter del fichaje que realiza Colo Colo. No se trata de un central con recorrido consolidado ni con liderazgo comprobado, sino de un jugador con condiciones físicas claras —1,90 metros, juego aéreo y perfil zurdo— que aún busca estabilidad competitiva. En Macul tendrá, por primera vez desde su salida de Uruguay, la posibilidad de disputar una temporada completa sin interrupciones ni cesiones a mitad de camino.
Para el cuerpo técnico albo, Sosa representa una apuesta que exige rendimiento inmediato. Para el jugador, en tanto, Colo Colo aparece como un punto de inflexión: transformar un historial de préstamos y minutos fragmentados en continuidad real y presencia sostenida en una defensa que competirá bajo alta presión deportiva durante 2026.