Hace un par de semanas Gustavo Álvarez cuestionó la información que en El Mercurio el periodista Cristóbal Valencia reporteó: el entrenador dejaría el puesto para marcharse a Perú. Pero, peor aún, mintió de manera constante sobre su continuidad, sobre cuándo se tomaría la decisión e incluso sobre su relación con la dirigencia. Especialmente ese día, post triunfo ante Palestino, la molestia del entrenador era total, e incluso dijo que el profesional ocultaba su identidad. También eso era falso. Así se cerrará el ciclo del entrenador con el choque ante Coquimbo y Deportes Iquique.
Ya habrá tiempo de análisis, de admitir que el rendimiento del club fue diametralmente opuesto a los años anteriores del argentino en el club. Pero hoy toca entender que los entrenadores también juegan sus partidos ante los micrófonos, algo que tuvo al técnico contra las cuerdas hace varios partidos atrás, cuando ya era un hecho que no seguía siendo deté de la U.
"Lo más necesario es un cambio de entrenador", dijo en la previa de la conferencia de este lunes. "Tenemos que seguir con el objetivo bien claro. Está en juego el futuro porque el Club necesita esa habitualidad de jugar Copa Libertadores todos los años", añadió sabiendo que el Chile 2 está, por ahora, bastante lejos.
El panorama de los azules es más preocupante aún. Sin entrenador para el 2026 y con Michael Clark a punto de ser expulsado de la concesionaria las dudas se multiplican. Muchas interrogantes antes de jugar uno de los partidos más importantes del año.