El calor extremo en Filadelfia puso sobre el campo a un equipo francés en contenido, de mucho toque y sin aceleración. Eso facilitó el aguerrido y muy aplicado dispositivo defensivo de los paraguayos. Alfaro agregó una buena dosis de roce, lo que irritó a los jugadores galos y por momentos los sacó del partido.
En la primera etapa Francia, con todo su peso ofensivo, casi no pudo penetrar en la defensa paraguaya. Bien controlado Mbappé y apagado Dembelé, Olise se paseaba de un lado a otro, sin encontrar espacios para meter una pelota con ventaja. Sólo los descuelgues de Koné y Rabiot generaban disparos de media distancia generalmente muy desviados. En Paraguay los piques de Almirón y Enciso servían de desahogo, pero no generaban nada en el arco de Maignan.
En el complemento las cosas no variaban demasiado. No había cómo penetrar la ordenada y recia defensa paraguaya, menos sorprender al atento Gill con balones cruzados. La banca salvó a Deschamps. A los 61' Doué reemplazó a un intrascendente Barcolá. Y el joven delantero produjo la jugada que definió el partido: entró en dribbling por la izquierda y un toquecito de Gómez lo mandó a tierra. Consulta al Var y cobro de penal. Mbappé no podía fallar. 1-0 a los 70'.
Paraguay intentó reaccionar y con un par de ataques confusos generó un remate de Mauricio que atajó Maignan y algún centro de peligro. En el otro arco, Orlando Gill le sacó tres remates violentos a Mbappé, dos de ellos en la misma jugada. Clasificación merecida pero sin brillar de Francia. Ahora se medirá con Marruecos en cuartos.