El Sevilla firmó una noche que puede marcar un punto de quiebre en su temporada. En el Sánchez-Pizjuán perdió 0–3 ante el Levante, un rival que llegaba 19° y en zona de descenso, pero que se llevó tres puntos clave con goles de Iker Losada (45’+2), Carlos Espí (77’) y Carlos Álvarez (90+4). Dos golpes en momentos estratégicos, más un penal perdido, que expusieron la fragilidad de un equipo sin reacción futbolística ni anímica.
Con Alexis Sánchez como titular, el Sevilla volvió a mostrar un funcionamiento plano, sin profundidad ni liderazgo ofensivo. El chileno fue parte de un once que nunca logró imponer condiciones y que terminó superado en intensidad por un rival que jugó el partido como una final. El escenario se agravó aún más por la ausencia de Gabriel Suazo, el otro chileno del plantel, fuera por lesión, dejando al equipo con menos variantes en una noche crítica.
El golpe tiene consecuencias directas en la tabla. Tras la derrota, el Sevilla quedó 11° con 20 puntos, apenas siete unidades por sobre la zona de descenso, mientras que el Levante, pese a seguir 19° con 13 puntos, confirmó que el Sevilla ya no gana los partidos que no puede perder. La racha negativa se estira a tres derrotas consecutivas en LaLiga, una secuencia que empieza a parecer estructural y no circunstancial.
En ese contexto, el foco se trasladó inevitablemente al banco. Matías Almeyda quedó en el centro de la polémica tras las crecientes dudas sobre su continuidad, al punto de tener que salir públicamente a defender su proceso. Cuando un entrenador debe explicar su futuro en enero, la señal es clara: el proyecto está desgastado y la confianza interna comienza a resquebrajarse.
La derrota ante el Levante no es una más. Marca el momento en que el Sevilla deja de hablar de reconstrucción y empieza a hablar de supervivencia. Con la tabla apretándose, el vestuario golpeado y el técnico bajo cuestionamiento, el club entra en una fase peligrosa de la temporada. Y cuando en Sevilla se instala esa conversación, el problema ya no es la racha: es el rumbo completo del proyecto.