Llegan con campaña casi similar a las chilenas, pero en la fase regular igualaron a un tanto con Libertad de Paraguay. Ese es el único gol en contra. Superaron a Nacional de Uruguay y también se midieron a la U a la que vencieron de manera clara por dos a cero. Y su escollo más difícil lo tuvieron ante Sao Paulo, equipo brasileño que no fue un rival a la altura de las colocolinas en primera fase.
Ayer las caleñas fueron dominadas de manera territorial, pero supieron concretar en los momentos claves y defenderse de manera ordenada. Esas son dos de sus grandes virtudes. Porque si Colo Colo tiene a Mary Valencia para anotar, las colombianas confían en la capacidad de María Marquínez.
Tienen un 4-3-3 clásico. Atrás el resguardo parte con Luisa Agudelo una portera eficiente y con autoridad, su línea de cuatro es rígida, sus laterales se descuelgan poco, dejando esa función a las volantes Ibargüen y Medina y arriba Aponzá y Marquínez siempre atentas a la caza de un balón. Y cuando esas opciones llegan fallan poco.
Sin embargo, son un cuadro de poca posesión de balón, más bien ceden mucho ese derecho y lo hacen sabiendo que son rápidas en la contra. Sus centrales Perlaza y Caicedo rechazaron todo lo que enviaron las Paulista y sin duda conocen de los centros de Yenny Acuña o Javiera Grez buscando a Mary.
Colo Colo es más que Deportivo Cali, en resultados, campaña, pero sobre todo en juego. Eso sí, las dirigidas por Tatiele Silveira deben corregir la falta de finiquito y trasuntar ese dominio territorial, en acciones más efectivas para cerrar los partidos con antelación y no sufrir de manera innecesaria hasta el final.