Colo Colo llegó al choque ante Calera con la opción de conseguir su segunda victoria consecutiva en campeonato, algo que hace un par de semanas atrás parecía impensado. Y fue de manera casi milagrosa, otra vez con Yastin Cuevas de protagonista para asistir en un partido que al igual que Everton se definió en los descuentos.
Y no vamos a decir que los albos no lo merecieron. Correa y Romero se mostraron activos desde el comienzo con un Claudio Aquino que siempre entrega opciones cuando juega detrás de los delanteros. Eso hasta los 24' cuando el 9 se rompió y tuvo que ser reemplazado por Leandro Hernández. Capítulo aparte para el berrinche del atacante que terminó rompiendo con furia uno de los asientos de la banca del Monumental.
El cambio no modicó el dominio. Hernández fue a una banda y Aquino acompaño por la izquierda, para que Vidal, Alarcón y Méndez se repartan el medio campo. El buen volumen en ese sector del campo eso sí no encontró las respuestas por las bandas, con Ulloa y Rojas lejos de ser protagonistas ofensivos de los locales. Ortiz tendrá sus motivos pero llama la atención que Matías Fernández y Erick Wiemberg no tengan el nivel para ser titulares en este once. Al final Colo Colo saltó a la cancha con cuatro centrales para enfrentar a un equipo de Cicotello que se preocupó más de aguantar y contragolpear que proponer (bien pensado).
El arranque del segundo tiempo mantuvo la sensación de que los blancos anotarían más temprano que tarde. De poco el fútbol se fue diluyendo a lo que se sumó la inexplicable salida de un Aquino que se había afirmado por la izquierda. Marchant ingresó en ese sector y nunca apareció. De ahí en más fue pachorra por sobre fútbol, con un Álvaro Madrid que entró clarito, casi pidiendo camiseta de titular.
Y ahí volvió a aparecer un recurso clave: Yastin Cuevas. El canterano reemplazó a Arturo Vidal para jugarse el todo por el todo. Tras un córner tuvo una clara que no pudo aprovechar, pero a los 91 encontró un pase filtrado y ante la salida de Avellaneda pinchó preciso para encontrar a Maxi Romero. 1-0, tres puntos claves y más aire para un Fernando Ortiz que respira profundo de manera inédita en la banca de Colo Colo.
Ahora viene O'Higgins en Rancagua, con los Celestes jugando una serie de Copa Libertadores entre medio. Linda oportunidad de llegar al superclásico frente a la U con la tranquilidad que te dan los buenos resultados. Ahora la pregunta cae de cajón ¿encontró la fórmula Ortiz o fueron dos golpes de suerte? Ya lo veremos.