Hay noches en que los títulos se empiezan a ganar mucho antes de la última fecha. La de este viernes fue una de ellas para Colo Colo. El equipo de Fernando Ortiz derrotó por 3-1 a Deportes Limache en el inicio de la segunda rueda de la Liga de Primera y dio otra muestra de autoridad en un campeonato donde, salvo una catástrofe deportiva, parece tener encaminada una nueva estrella. La jornada, además, ya había comenzado con un ambiente de optimismo tras la confirmación del fichaje de Vozinha, completando una noche redonda para el pueblo albo.
El estado del terreno de juego, muy castigado por la lluvia, hacía difícil imaginar un partido vistoso. Sin embargo, Colo Colo impuso sus condiciones desde el inicio. Dominó la posesión, recuperó rápido el balón y prácticamente no pasó sobresaltos ante un Limache que llegaba como una especie de "bestia negra" tras los antecedentes de los últimos enfrentamientos, pero que esta vez estuvo lejos de incomodar al líder.
La resistencia visitante duró solo hasta el inicio del complemento. A los 47 minutos, Maximiliano Romero exigió al arquero Matías Bórquez y, tras el rebote, Álvaro Madrid apareció para empujar el balón y abrir la cuenta. El gol terminó por romper el partido y diez minutos después Jeyson Rojas amplió la diferencia con un remate que sorprendió al portero tomatero para establecer un cómodo 2-0.
Una vez más, el gran sustento futbolístico del Cacique estuvo en la mitad de la cancha. Tomás Alarcón y Víctor Felipe Méndez controlaron el ritmo del encuentro, recuperaron con agresividad y le dieron equilibrio a un equipo que transmite cada vez más seguridad. Colo Colo ya no solo gana: domina los partidos y da la sensación de tener siempre el control de lo que ocurre.
El único momento incómodo llegó en el tramo final. Erick Wiemberg vio la segunda tarjeta amarilla luego de una revisión del VAR que terminó sancionando penal para Limache. Daniel Castro convirtió desde los doce pasos y descontó para el 2-1, aunque el visitante nunca logró instalar una verdadera sensación de peligro sobre el arco albo.
La historia, en cambio, todavía guardaba un capítulo especial. A los 84 minutos Fernando Ortiz decidió darle una oportunidad a Felipe Raipán. El delantero de apenas 16 años necesitó solo cuatro minutos para responder a la confianza del técnico: aprovechó una pelota en el área y marcó el 3-1 definitivo, desatando la fiesta en el Monumental y firmando un estreno soñado con su primer gol en la máxima categoría.
Las cifras reflejan el enorme momento que vive Colo Colo. El Cacique llegó a 39 puntos, sumó su séptima victoria consecutiva en la Liga de Primera y, de manera momentánea, le sacó 13 unidades a Universidad Católica y 15 a Universidad de Chile. Recién comienza la segunda rueda, pero la diferencia ya empieza a parecer decisiva.
Para Deportes Limache, en cambio, el panorama es completamente distinto. El equipo de Víctor Rivero sufrió su quinta derrota consecutiva y sigue alejándose de la pelea por los puestos de avanzada, muy lejos del conjunto que sorprendió durante el inicio de la temporada.
Fue, en definitiva, una noche perfecta para Colo Colo. Ganó con autoridad, amplió su ventaja en el liderato, confirmó el buen momento colectivo, celebró el estreno goleador de una de las grandes promesas de su cantera y siguió alimentando la sensación de que el título, cuando todavía queda toda una rueda por disputar, comienza a teñirse cada vez más de blanco.