En la acrítica normal del medio en Chile se levantaron muchos elogios luego de que Colo Colo le ganara 4-1 a La Calera en el Monumental el domingo pasado. La mayoría soslayó que el cuadro del cemento es el colista de la segunda rueda y hace rato venía jugando al trote. Otra historia es Cobresal en El Salvador. Más, siendo un partido que definía prácticamente un cupo a la Sudamericana.
El partido arrancó con Colo Colo teniendo la pelota y Cobresal bien plantado en el fondo con línea de cinco zagueros. La visita hacía circular el balón, apoyándose en el eje Isla-Cepeda y el local metía pelotazos largos. Apenas 12 minutos y en uno de esos pelotazos, aparentemente sin peligro, Amor intentó cachetearlo de zurda y se lo dejó a Munder mano a mano con De Paul. El delantero cobresalino no perdonó anotando la apertura. Y la jugada siguiente fue Vegas quien la dejó corta. De suerte para Colo Colo, Cohelo definió muy mal cuando estaba completamente solo.
Tras esos minutos de desconcierto, Colo Colo tomó el control del balón. No generaba mucho por la imprecisión en los metros finales, aunque un tiro libre de Aquino provocó un rebote peligroso en Pinos. También lo tuvo Pizarro también entrando libre por el medio, pero su remate se fue apenas desviado. Pero Cobresal metía contras con mucha facilidad y por la franja derecha Aaron Astudillo tenían vía libre para mandarse en ataque. Y llegó el 2-0. Avance de derecha a izquierda, Fernández libre por su banda (Cepeda venía trotando atrás), centro al corazón del área, todos parados y Cohelo la cachetea a la red (44').
Ortiz se jugó la vida mandando a Salomón y Hernández por Alarcón y Aquino. Un volante menos y dos hombres de área para enfrentar el complemento. No alcanzó a insinuar nada y Munder metió una bomba terrorífica que se clavó en el segundo palo de De Paul (50'). Nocaut. Tuvo el 4-0 Cohelo tras otro error en la defensa, pero definió al bulto.
Golpeado, sin ideas, con improvisaciones como la entrada de Salomón Rodríguez, Colo Colo fue bajando los brazos hasta quedar en un estado instintivo, por pura inercia. Tuvo un par de llegadas, pero la poca pericia de sus atacantes y hasta el palo, le impidieron llegar a la red y meterse en el partido. Fernando Ortiz, desde la banca, miraba impotente como se le iba la temporada y su renovación de contrato.
Con la derrota Colo Colo se queda en el octavo lugar con 44 puntos. Cobresal trepa al quinto con 47. Si Palestino le gana a La Serena y Audax a Ñublense, los albos quedarán con una chance mínima de clasificarse a la Sudamericana 2026.