La Copa de la Liga terminó de la peor manera para Colo Colo. Ya eliminado tras el triunfo de Coquimbo Unido sobre Deportes Concepción, el equipo de Fernando Ortiz llegó al CAP con una formación alternativa y se despidió del torneo con una derrota por 1-0 ante Huachipato, en un partido que poco cambió en la tabla, pero que volvió a dejar dudas sobre el momento futbolístico del Cacique.
Con varios juveniles desde el arranque y figuras como Arturo Vidal y Javier Correa comenzando en el banco, Colo Colo intentó asumir el protagonismo durante los primeros minutos. Sin embargo, la falta de profundidad volvió a ser un problema recurrente para un equipo que tuvo la pelota, pero generó escaso peligro real sobre el arco acerero.
Huachipato, también eliminado, encontró la diferencia a los 28 minutos. Mario Briceño construyó la jugada y terminó conectando de cabeza un centro preciso para vencer a la defensa alba y marcar el único gol de la tarde. El delantero fue la figura del compromiso y el principal argumento ofensivo de un elenco siderúrgico que aprovechó una de las pocas licencias defensivas del visitante.
Ortiz movió rápidamente el banco tras el descanso. Vidal, Leandro Hernández y posteriormente Javier Correa ingresaron buscando cambiar la historia. Colo Colo mejoró y logró inquietar a Martín Parra, pero se encontró con una combinación de malas decisiones, intervenciones arbitrales y una sólida actuación del arquero local.
El empate pareció llegar a los 65 minutos cuando Maximiliano Romero capturó un rebote tras un remate de Joaquín Sosa al palo. Sin embargo, la jugada fue invalidada por una acción revisada en el VAR. Más tarde, Leandro Hernández también celebró, pero un fuera de juego previo de Javier Correa volvió a frustrar a los albos. Dos goles anulados que terminaron marcando la tarde del conjunto popular.
La mejor opción del empate llegó a los 76 minutos. Correa conectó de cabeza dentro del área, pero el arquero Bravo respondió con una espectacular intervención para mantener la ventaja acerera. Fue la imagen de un partido donde Colo Colo empujó más por orgullo que por objetivos deportivos.
El pitazo final confirmó una despedida amarga. El equipo de Fernando Ortiz cierra su participación en la Copa de la Liga sin alcanzar las semifinales y dejando escapar el primer gran objetivo de la temporada. La clasificación de Coquimbo Unido terminó siendo inapelable y dejó a los albos como simples espectadores en la definición del torneo.