Mientras buena parte de la atención del mundo futbolístico está puesta en el Mundial 2026, Colo Colo sigue haciendo lo suyo en el torneo nacional. Y lo hace con una autoridad que comienza a transformar la lucha por el título en una carrera desigual. El cuadro albo derrotó por 3-0 a Cobresal en el Estadio Monumental, cerró la primera rueda como líder absoluto de la Liga de Primera y quedó en posición de terminarla con una ventaja de entre 10 y 12 puntos sobre sus escoltas.
El equipo de Fernando Ortiz resolvió el partido con una contundencia que ya se ha vuelto habitual durante la temporada. Apenas habían transcurrido cinco minutos cuando Lautaro Pastrán abrió la cuenta tras una notable habilitación de taco de Javier Correa. El gol tempranero desordenó a un Cobresal que ya venía golpeado por una campaña compleja y que nunca encontró la forma de equilibrar el encuentro.
Los mineros habían avisado antes con una llegada de Julián Brea que no encontró receptor en el área, pero aquella acción terminó siendo una excepción en un primer tiempo dominado casi por completo por los albos. Colo Colo se instaló en campo rival, manejó la posesión con tranquilidad y encontró espacios con una facilidad que terminó por desnudar todas las fragilidades de la visita.
A los 11 minutos llegó el segundo golpe. Esta vez fue Pastrán quien cambió de rol y apareció como asistidor. El volante metió una pelota cruzada para Víctor Felipe Méndez, quien definió con precisión para ampliar la ventaja y comenzar a instalar la sensación de que el partido estaba encaminado demasiado temprano.
Cobresal intentó reaccionar. Un cabezazo de José Tiznado que casi terminó en autogol y algunas aproximaciones aisladas de Brea fueron las únicas señales de vida de un equipo que jamás logró sostener posesiones largas ni generar una presión constante sobre la defensa alba. Colo Colo, en cambio, siguió atacando con paciencia y terminó encontrando el tercero a los 36 minutos. Javier Correa controló dentro del área y dejó servido el balón para Jeyson Rojas, quien apareció libre para definir y establecer una diferencia que parecía definitiva antes del descanso.
El segundo tiempo tuvo menos intensidad. El marcador estaba resuelto y el encuentro perdió tensión competitiva. Incluso el reinicio se retrasó debido a una emergencia médica en las tribunas del Monumental. Posteriormente se informó que la persona afectada estaba estable y siendo trasladada a un centro asistencial.
Dentro de la cancha, Colo Colo continuó controlando las acciones sin necesidad de acelerar. Correa alcanzó incluso a convertir un cuarto gol, pero el árbitro lo anuló por una mano previa del delantero. Más allá de esa jugada, los albos administraron energías y la ventaja sin mayores sobresaltos, mientras Cobresal parecía resignado a una derrota que nunca estuvo cerca de evitar.
La goleada confirma el extraordinario presente del conjunto dirigido por Fernando Ortiz. Con 36 puntos en 15 partidos, Colo Colo completó una primera rueda de números aplastantes: 12 triunfos y apenas tres derrotas, sin empates, con 29 goles a favor y sólo 12 en contra. Más impactante aún resulta la distancia respecto de sus rivales. Hoy el escolta aparece a 12 puntos y la única posibilidad de reducir esa brecha la tiene Universidad Católica, que aún debe disputar su partido pendiente. Incluso si los cruzados ganan, la diferencia seguirá siendo de 10 unidades.
Quedan quince fechas por delante y matemáticamente todavía hay campeonato. Sin embargo, la realidad muestra otra cosa. Mientras Colo Colo acumula victorias con una regularidad implacable, sus perseguidores siguen dejando puntos en el camino. El Cacique cerró la primera mitad del torneo como campeón de invierno, pero sobre todo como un líder que empieza a mirar el título mucho más de cerca que el resto.