Colo Colo dio un golpe gigantesco en la pelea por el título. El triunfo por 2-1 ante Universidad Católica en el Claro Arena no solo le permitió quedarse con uno de los clásicos más importantes del fútbol chileno, sino también comenzar a escaparse en la tabla de posiciones con una diferencia que empieza a marcar el torneo.
El equipo dirigido por Fernando Ortiz llegó a los 30 puntos en 13 partidos disputados y ahora le sacó ocho unidades de ventaja a Huachipato, su más cercano perseguidor. Una distancia enorme considerando que recién se ha jugado menos de la mitad del campeonato y que el Cacique además viene mostrando regularidad, contundencia y capacidad para resolver partidos complejos.
La jornada terminó siendo perfecta para los albos. Mientras Colo Colo celebraba en el Claro Arena, Huachipato cayó y Deportes Limache fue goleado por La Serena, resultados que ampliaron todavía más la ventaja del líder sobre el resto de los aspirantes al campeonato. A Católica le sacó 10 puntos de margen y con la Universidad de Chile esa diferencia se estiró a 13 unidades. Brutal.
Más allá de la diferencia matemática, lo que empieza a instalar Colo Colo es una sensación de superioridad. El cuadro albo suma 10 victorias en 13 fechas, tiene una de las mejores diferencias de gol del torneo y comienza a construir una campaña que recuerda a los equipos que suelen cortar los campeonatos con mucha anticipación.
El triunfo ante Universidad Católica además tuvo un fuerte peso emocional. Colo Colo reaccionó en un ambiente caliente, soportó momentos complejos y terminó golpeando a una UC que otra vez mostró problemas para sostener resultados importantes en casa. Javier Correa volvió a aparecer como figura clave y lideró una remontada que puede transformarse en uno de los triunfos más importantes del semestre.
Porque aunque todavía quedan 17 fechas por jugarse, el Cacique ya logró algo fundamental en torneos largos: instalar presión sobre todos sus perseguidores. Hoy la pelea empieza a correrse desde atrás para el resto del fútbol chileno.