La sanción de 65.000 UF y la inhabilitación para ejercer la presidencia de cualquier empresa que esté bajo el control de la Comisión para el Mercado Financiero, finalmente convenció a los fantasmales dueños de Azul Azul de remover a Michael Clark de la presidencia de la empresa. Así lo cuenta hoy El Mercurio en su sección deportiva, donde señalan que Clark se iría no sólo de la presidencia, si no que también saldría del directorio. Las razones, según el medio, es “un asunto de imagen”. Interesante, porque en este momento el oficialismo tiene más del 80% de las acciones y funciona prácticamente sin oposición.
En su reemplazo se nombraría al mediático abogado José Ramón Correa, quien defendió a la U en la Conmebol por los incidentes en Avellaneda y al propio Clark por las acusaciones de la CMF en el caso Sartor. Correa fue quien, en una maniobra cuya legalidad todavía está siendo estudiada por la Comisión para el Mercado Financiero, le compró el paquete accionario a la familia Schapira (21,44%). El abogado es sindicado un hombre oficialista hasta la médula y mano derecha de Clark en el directorio. Incluso se cuestiona el origen de los dineros para comprar las acciones, debido a que José Ramón Correa no contaba con el patrimonio suficiente.
Otra novedad importante, según escribe El Mercurio, es la llegada de Cristán Aubert a la gerencia comercial de Azul Azul en reemplazo de la renunciada Paulina Agüero. Aubert fue presidente de transición luego de la salida de Heller y antes de la llegada de Clark. Se le sindica como el gran operador de toda la maniobra y hoy está en el directorio. Poco amigo de que se publiquen en los medios cosas que no son de su gusto sobre Universidad de Chile, pide que echen a los periodistas que no son de su agrado, se transformará en el “hombre fuerte” en la U.