Michael Clark, presidente de Universidad de Chile, encendió la polémica con fuertes declaraciones tras la derrota de su equipo en el clásico universitario. El dirigente acusó directamente a la ANFP de no mostrar voluntad para reprogramar partidos cuando la U debe enfrentar duros desafíos internacionales, asegurando que existe un trato desigual en comparación con otros clubes grandes del país.
El timonel azul fue categórico al señalar que a la dirigencia del fútbol chileno “no le gusta que a la U le vaya bien” en torneos continentales. A su juicio, la falta de flexibilidad en los calendarios demuestra un desinterés absoluto por el desgaste de los jugadores y por el impacto que ello puede tener en el rendimiento del equipo en competencias como la Copa Sudamericana.
“Existe voluntad para reprogramar partidos a Colo Colo por un amistoso, para reprogramarle a Católica también, pero cuando es para la U no hay voluntad. Se excusan de que no se puede, da mucha bronca”, lanzó con molestia. Esta es una demostración más de la lejanía que existe entre ambas partes en la actualidad.
Clark también aprovechó la instancia para cargar contra la gestión de Pablo Milad y de la administración de la ANFP, a quienes responsabilizó por esta situación. “Quizá esta es otra parte del legado del señor Milad”, disparó, evidenciando una relación cada vez más tensa entre la federación y Universidad de Chile.