Foto:@laroja
Cuando un partido está muy parejo y cerrado, por lo general se define por un acierto o por un error, es casi un axioma en el fútbol.
Pese al desastroso estado del campo de juego el cuadro nacional se vio mucho mejor que en su debut ante Uruguay, mejor físicamente y con una presión alta que incomodaba a los defensores colombianos. Escorcia y Sinisterra inquietaban por las orillas pero atrás encontraron muy sólidos a Páez y Lucas López, de hecho el defensa central casi se matricula con la apertura de la cuenta en los primeros minutos del partidos.
Byron Lizama no se amilanó ante la marca siempre hostigosa de dos o tres defensores, su habilidad preocupaba en la zaga amarilla. Era un partido controlado y bien jugado por Chile, casi sin errores diríamos antes de terminar la primera parte… pero cayó la equivocación, demasiado absurda para el nivel que se estaba mostrando.
Minuto 45’ y el portero Villegas se lanza a un balón antes que el atacante Escorcia, llega bien el coquimbano que choca con el cafetero que lo pasa a llevar con su pierna y el golero nacional que estira la pierna y lo derriba en el parea. El mismo Escorcia define en los doce pasos. 1 a 0 con un sabor de molestia.
En la segunda parte Chile se fue arriba y dejó espacios para las incursiones de Colombia que jugó con la presión que apremiaba a la Roja que que con más ímpetu que fútbol intentó llegar al empate pero no encontró nunca un espacio claro.
Por otro lado, Villegas se agigantaba en el pórtico con las llegadas de Mosquera y Sinisterra.
Pero Chile sintió demasiado el gol de la primera etapa y se encontró con un cuadro colombiano muy armado en defensa que no cometió errores y conservó esa ventaja hasta el final.
Con esta derrota se complica el panorama para los dirigidos por Ariel Leporati que suman solo una unidad y deben enfrentar a Paraguay este jueves.