La Roja atraviesa un momento difícil y el ranking FIFA lo confirma. La clasificación publicada este jueves dejó a Chile en el puesto 57 a nivel mundial, una ubicación que lo retrata como la segunda peor selección sudamericana del momento, solo por encima de Bolivia, que aparece en el lugar 77.
La caída es significativa si se observa el panorama regional. Argentina, que hasta hace poco lideraba el ranking, se mantiene dentro del podio pese a descender al tercer lugar global. Brasil sigue en el lote de la élite mundial, mientras que Colombia se ubica en torno al puesto 13 y Uruguay ronda el 15, consolidándose como selecciones de peso. Ecuador, en el lugar 24, se ha transformado en un rival sólido, y Perú junto con Venezuela, que hoy aparecen en las posiciones 48 y 49, respectivamente, también superan a Chile en la tabla. La distancia es clara: de ser protagonista en la última década, la Roja pasó a quedar relegada en el fondo de Sudamérica.
El contraste con la historia reciente es aún más duro. En abril, mayo y junio de 2016, Chile llegó a ocupar el tercer lugar del ranking FIFA, en plena era dorada marcada por la conquista de dos Copas América consecutivas. Hoy, nueve años después, el escenario es completamente distinto. La Roja se mueve peligrosamente cerca de sus peores registros, ya que en diciembre de 2002 sufrió su posición más baja de todos los tiempos, el puesto 84, una mancha que parecía parte de un pasado enterrado y que ahora vuelve a asomar como una amenaza real.

El presente de la selección nacional refleja la dificultad para sostener una renovación competitiva y mantener el nivel en un continente donde la mayoría de sus rivales han dado pasos firmes hacia adelante. El ranking de septiembre no es solo una estadística: es un reflejo del momento crítico que vive Chile, atrapado entre la nostalgia de lo que fue y el temor de repetir lo que alguna vez fue su época más oscura.