@laroja
Dos características han identificado a la Selección Femenina adulta en este proceso. Uno su falta de volumen ofensivo y dos la deficiencias y errores defensivos. Con ese diagnóstico tan categórico parece impensado que un equipo pueda aspirar a grandes logros.
Sin embargo, Chile llegó a su última fecha de la Liga de Naciones con la opción de alcanzar al menos el repechaje ante Ecuador, pero lo descrito al principio se plasmó una vez más en la fría noche del Nacional.
Las ecuatorianas tuvieron un pasadizo con los descuelgues y habilidad de Arboleda por izquierda y Bolaños por el centro, mientras que en Chile ni Sonya Keefe ni Mary Valencia encontraron un espacio para inclinar la balanza. Y en ese afán tozudo de salir jugando desde el fondo, con una defensa lenta y con carencias técnicas, se produjo el grave error de Tiene Endler que de manera inexplicable quiere salir jugando por el medio con una errática Nayadeth Opazo que pierde el balón ante Justine Cuadra que define casi con arco desguarnecido. Error incalificable para el 1 a 0.
El ingreso de la veloz Vaitiare Pardo le dio la convicción y profundidad que la escuadra de Mena necesitaba, le entregó espacios a Valencia y le permitió a Keefe liberarse de algunas marcas. Todo eso se tradujo en el empate de la Roja en los 72’ con centro de Mary y el cabezazo de Pardo. Uno a uno que ilusionaba y que era un llamado de alerta para afianzar la línea del fondo, con un titubeante Endler durante todo el partido. Pero eso no ocurrió y la capitana chilena en el mejor momento de la Roja comete un penal absurdo en contra de Bolaños ratificado por el VAR que la misma Bolaños materializó en 2 a 1. Un golpe muy duro para un Chile que no tenía las armas, ni el físico ni menos el fútbol para dar vuelta el resultado. La escuadra femenina se quedó sin triunfo, ni repechaje ni menos Mundial. Una campaña que podría definir la continuidad de muchos integrantes partiendo por el propio Luis Mena, Yanara Aedo y la misma Tiane Endler