Foto: @Juezcentral
El panameño vive tal vez su mejor año en el fútbol, tal vez de su vida. A sus 34 años logró hacer historia con los Piratas alcanzando la gloria del título, un hecho inédito. Ayer se ratificó que estará junto a su selección (Panamá) en el Mundial 2026. Cecilio, tal vez sin quererlo, será una especie de “embajador” chileno en EEUU, Canadá y México.
Hace cinco años este mocetón panameño llegó a Chile para conquistar con su goles. Everton, U de Concepción y Cobresal lo disfrutaron y siempre a finales de año, como habitualmente ocurre, su nombre sonaba para los llamados grandes, pero nunca llegó a esa instancia. Tal vez nunca llegó a convencer y como pasa con los atacantes, las malas rachas los pueden hundir ante posibles pretensiones mayores.
El 2024 se alejó de Chile y Cobresal, las lesiones y la falta de continuidad lo llevaron a buscar nuevos rumbos a Perú, en Alianza Lima, pero nunca pudo rendir a toda su capacidad. Por recomendación de su amigo Rodrigo Holgado, aceptó la propuesta de Esteban González de venir a la Cuarta Región. Cecilio sabía que su oportunidad de triunfos llegaría pronto y trabajó para eso, lo confesó una vez terminado el partido donde el cuadro Pirata consiguió el título ante Unión Calera. “Dejé de dar entrevistas porque quería estar enfocado en lo que tengo que hacer y lo hice”.
Ahora por su selección, haciendo dupla con José Fajardo marcó la diferencia, ya que entre ambos sumaron cuatro goles en la ronda final para llevar a Panamá al Mundial. Para Cecilio hay una tarea pendiente desde ya, y es que su escuadra no consiguió ninguna victoria en Rusia hace casi ocho años, pero la confianza está puesta en que en Norteamérica, en 2026, y si las lesiones no se acercan, Waterman hará que la historia sea diferente.