imagen. Deportes Antofagasta
Por ahora, a dos puntos del líder del ascenso Puerto Montt, con una campaña más que regular, un plantel de los mejores del ascenso y un partido clave ante San Marcos de Arica este fin de semana, el elenco nortino tiene motivos sobrados para soñar, una vez más, con la vuelta a Primera. La motivación se acrecienta con el festejo de los 60 años de vida de la institución.
Pero la amenaza del cuadro Puma no viene desde afuera o de sus rivales directos sino que desde el interior de su propia casa. Hasta ahora tanto la directiva como el plantel están a la espera de ratificación del estadio Calvo y Bascuñán para seguir o no ejerciendo la localía. El recinto será cerrado en algún momento para la ejecución de una serie de trabajos, principalmente en la carpeta principal del campo de juego. Ya ante San Luis se notó sectores muy deteriorados y de color amarillo lo que generó inquietud por parte de varios hinchas que se expresaron en redes sociales y en el propio recinto.
La preocupación de un cambio de localía a la cancha de Juan López existe, pero hay muchas dudas y también incertidumbre para saber en qué condiciones se encuentra el lugar para realizar un buen desempeño de los locales. De acuerdo a la programación de la última fecha de la primera rueda el CDA jugará en el Calvo y Bascuñán ante Magallanes para entrar en el receso del Mundial, la vuelta el 19 de julio ante Rangers es incierta.
Por ahora el foco del técnico Marcoleta es mantener el nivel del equipo y sortear el desafío ante los ariqueños, rival directo en la cerrada lucha en la parte alta de la tabla de Primera B.