Muchas veces el que más chances se genera no termina ganando el partido. No fue el caso para Universidad Católica que salió con mucha más hambre que su clásico rival par conseguir una victoria con tintes de Copa Libertadores. A pesar de la expulsión de Gary Medel arrancando la segunda mitad, los cruzados fueron superiores a la U en gran tramo del encuentro.
Los primeros minutos fueron dominados por los locales que encontraban en la intensidad su gran distintivo ante un equipo apático, con falta de piernas y esa presión que lo caracteriza desde la llega de Gustavo Álvarez. El travesaño de Branco Ampuero fue el aviso de que Católica estaba mucho más metido en el partido. Javier Altamirano respondió mano a mano, pero encontró a Bernedo bien para contener. Ampuero encontró un cabezazo en los minutos finales del primer tiempo, aunque el palo nuevamente salvó a Gabriel Castellón
El segundo tiempo parecía seguir la misma lógica. Eso hasta que a los 54' una infantil acción de Gary Medel terminó en una plancha directa al tobillo de Lucas Di Yorio: roja directa y cambio de rumbo en un partido que tenían controlado. Álvarez se la jugó con todo sumando a Lucas Assadi al terreno de juego, pero las respuestas nunca llegaron y el hombre demás se tradujo en apenas mayor tenencia de balón. Católica se replegó y encontró un contragolpe preciso en el que Eduard Bello aprovechó una marca frágil de Maxi Guerrero y Nicolás Fernández para habilitar a Alfred Canales que definio de linda forma.
La U subió casi por inercia, casi sin nada del buen fútbol que mostro durante parte de la temporada. Fernando Zamepedri tuvo chances incluso de aumentar el marcador. En definitiva un triufno importantísimo para Universidad Católica que da un paso gigante a Copa Libertadores. Para los azules un nuevo torneo despilfarrado, ya no solo con el título, sino que también con las copas.