Gilberto Mora se robó las miradas en la fase de grupos del Mundial Sub 20. En México se frotan las manos y ven en el joven de 16 años la posible transferencia más cara de la historia de ese fútbol.

El nombre de Gilberto Mora no deja de sonar en los pasillos de los estadios mundialistas. A pocas horas del duelo entre Chile y México por los octavos de final del Mundial Sub-20, el mediocampista de Xolos de Tijuana vive su momento más mediático: no solo es la gran figura del “Tri”, sino también el protagonista de una puja millonaria entre clubes europeos que ya lo tienen en carpeta.
Según trascendidos desde México, al menos tres equipos europeos —uno de la Eredivisie, otro de LaLiga y un tercero de la Serie A— habrían hecho llegar ofertas formales o consultas por el jugador, con montos que rondan los 18 a 20 millones de dólares. La dirigencia de Tijuana, sin embargo, mantiene la calma: su plan es esperar el final del Mundial Sub-20 para definir su futuro, conscientes de que una buena actuación ante Chile podría elevar su valor aún más.
Apenas 16 años y una madurez futbolística poco común. Mora se ha convertido en el motor del mediocampo mexicano, combinando inteligencia táctica, técnica fina y liderazgo en momentos clave. Su irrupción ha despertado comparaciones con Edson Álvarez y Andrés Guardado, aunque muchos ya lo ven con un techo todavía más alto. En Tijuana, lo consideran un proyecto global y sueñan con concretar la venta más cara en la historia de la Liga MX.
El partido frente a Chile será, entonces, más que un simple cruce eliminatorio. Será también una vitrina para Mora, observado por ojeadores de varios clubes europeos que ya lo siguen de cerca. Mientras la Roja intentará imponer su solidez defensiva, México confiará en su joven estrella para marcar diferencias. El futuro de Gilberto Mora parece escrito en clave internacional: un talento llamado a trascender, justo cuando su nombre empieza a cotizarse como oro.