Tras la derrota del cuadro Rojo ante O'Higgins, lo que significó su descenso a la B, la cancha del reducto hispano lucía en óptimas condiciones. Sin embargo en menos de una semana fue utilizada para dos conciertos musicales seguidos lo que provocó su destrucción casi total.
El primero de los grupos fue Anuel AA lo hizo el 07 de diciembre tras el aplazamiento realizado en el mes de octubre y posteriormente el sábado 13 de diciembre el recinto fue cedido para realizar el Festival Loserville, el mismo que no se pudo llevar a efecto en el Estadio Nacional porque afectaba la final del Mundial Juvenil de Hockey.
Si bien el campeonato está suspendido hasta finales de enero, independientemente en qué división juegue Unión Española, la cancha deberá ser sometida a un tratamiento intenso de sembrado y cuidado. Esto podría generar que los hispanos tengan que jugar algunos de sus primeros encuentros del próximo año en otro estadio, tras la reanudación del campeonato.
La molestia de los hinchas se hizo sentir porque la directiva de los Rojos ya vivió una situación lamentable con su cancha este año, cuando Santa Laura fue afectada por un hongo, específicamente el Pythium, que causó daños severos en el pasto en una recuperación que le costó la localía en varios partidos.