Mientras el entrenador mexicano Eduardo Arce apuesta a la cabeza fría y controlar el ímpetu de Chile, Nicolás Córdova se concentra en no repetir los errores cometidos ante Egipto

A las 20 horas en el Elías Figueroa de Valparaíso se encontrarán las selecciones de Chile y México por los octavos de final del Mundial Sub 20 con realidades muy distintas. Los aztecas llegan como uno de los equipos más potentes del torneo, ganando el llamado "grupo de la muerte" con Brasil, España y Marruecos, mientras que Chile debió apelar a las tarjetas amarillas para clasificar, luego de perder con Japón y México en la fase de grupos.
Nicolás Córdova intentó bajar la polémica de sus últimas declaraciones y recalcó la necesidad de no repetir los minutos finales contra Egipto: "a veces hay que tener más la pelota y en otros ser más punzantes. Con Egipto, los últimos 10 minutos entramos en caos, queríamos ir más rápido adelante de lo que el partido pedía y son cosas a corregir".
Para el entrenador chileno, el aliento del público porteño será fundamental en la tarea de derrotar a los mexicanos: "en un partido que será a estadio lleno, en una ciudad que ama el fútbol, que vibra con el fútbol, y que nos va a sostener, porque a la gente acá le gusta apoyar a sus equipos y no será la excepción".
Eduardo Arce, manejador de los aztecas, se toma todo con tranquilidad. Sostenido por el buen juego de su selección, sabe que la presión la tiene Chile, pero: "No creo tanto en la desesperación, sabemos que en las fases finales hay que tener mucha paciencia. Si bien ellos son los locales y tendrán ese plus de ir a buscarnos, de tener el público a favor, no creo que les juegue en contra".
La presión, el público en contra, el ambiente no condicionarán a México dice Arce: "No creo que cambiemos mucho, salvo por el manejo mental, del ímpetu de ellos por ser los locales. Tienen bastante claras las ideas, es un equipo de buen pie, hay que ver qué nos van a presentar y cómo piensan resolver a México. Estamos lejos, contamos con el apoyo y espero que la afición mexicana se sienta orgullosa del equipo".