Foto: @OhigginsFC
En la confianza está el peligro y O’Higgins lo vivió en el Nicolás Chahuán. El equipo rancagüino ganaba fácil por 3 a 0 restando 10 minutos para el final, pero de manera increíble Calera reaccionó, aprovechó los errores inexplicables de la defensa celeste y logró un empate épico en 15 minutos.
¡Pega Martín, pega!, y Sarrafiore pegó y lo hizo fuerte a los 2 minutos de iniciado el partido y dejó sin opción de reaccionar al portero Avellaneda. O’Higgins clarificó de inmediato su trabajo en el Nicolás Chahuán ante un equipo extraviado, sin presencia y con un claro indicio que la eventual resta de puntos golpeó fuerte al plantel.
El cuadro celeste era dueño de las acciones del balón y las llegadas y tras una buena combinación nuevamente es el ex Independiente que con un potente remate arrastrado supera la resistencia de un titubeante portero calerano. 2 a 0 y todo tranquilo para el cuadro de Bovaglio.
La única opción del cuadro local llegó en el minuto 47’, con dos de descuento cuando una falla del central Robledo y Sasha Sáez que remata para estrellar el balón en el poste. Eso y nada más para un equipo que deambulaba en su propia cancha.
La segunda parte se esperaba una reacción de los Cementeros pero O’Higgins estaba bien asentado y así fue que en minuto 55’ una jugada individual de Felipe Ogaz que finaliza en la tercera cifra rancaguina pese al esfuerzo de Avellaneda. Todo parecía coser y cantar para los Celestes, pero Bovaglio realizó cambios y estos no respondieron, ni Vecino, ni Yáñez o Godoy y así llegó la reacción del cuadro local más en base a tesón que a fútbol asociado.
A los 80’ llegó una falla del portero Carabalí que no logra quedarse con el balón y Sáez aprovecha la ocasión para decretar el descuento con notable cabezazo. El dos a uno fue una inyección anímica para los locales azuzados por los hinchas en el Nicolás Chahuán que despertaron después de minutos de amargura.
Cinco minutos después una mano de Robledo y el juez que marca el penal e instala la incertidumbre y la esperanza calerana que Sasha aumenta con violento remate que fue inatajable para Carabalí. 3 a 2 y últimos minutos de infarto.
Los locales se fueron arriba ante la desesperación del cuadro de la Sexta Región que sólo tenía piernas para el cronómetro y Matías Campos López transformó esas fuerzas de flaqueza de los últimos 15 minutos en una verdadera hazaña.