Huachipato brega por igualar frente a Cobresal en la embarrada cancha del CAP. A los 85' Héctor Jona hace un cobro en el área minera y el uruguayo Kevin Altez le reclama de manera airada. Jona, al contrario de lo que indica el manual de los árbitros, encara al jugador a pocos centímetros. Las narices casi se tocan. Altez, fuera de de sí, aplica un leve cabezazo al juez y es expulsado. Algo así como la agresión del Burrito Ortega a Van der Saar en el Mundial de 1998.
Ahora Altez se enfrenta a un escenario muy complicado. Según el reglamento la agresión al juez tiene dos variantes:
-Intento de agresión, empujones o destemplos: Suspensiones que parten desde los 4 hasta los 10 partidos.
-Agresión física directa (cabezazos, golpes de puño o patadas): Castigos graves que frecuentemente alcanzan las 20 fechas de suspensión o expulsión prolongada de la actividad profesional.
Por la característica de la acción, pese a que hay un roce más que un golpe, se especula que el jugador uruguayo recibiría mínimo diez partidos. También podría haber un sanción interna para Jona, debido a que fue a encarar a Artez y perdió los papeles.
En julio de 2025 Juan Pablo Miño, volante de Brujas de Salamanca, fue sancionado con veinte partidos por empujón y un cabezazo al juez Bastián Pavez.