El ahora exgerente deportivo de Universidad Católica respondió a las críticas por el cuestionado mercado de fichajes y aseguró que el equipo tenía argumentos para competir en la Copa Libertadores. Además, apuntó a las expectativas que se generaron entre los hinchas.

José María Buljubasich dejó Universidad Católica después de 16 años como gerente deportivo, pero antes de marcharse defendió una de las decisiones más cuestionadas de su última etapa: afrontar los octavos de final de la Copa Libertadores prácticamente con el mismo plantel que había disputado la fase de grupos.
El Tati fue consultado directamente por el enojo de los hinchas debido a la falta de contrataciones y entregó una respuesta categórica. “Yo creo que nosotros sufrimos más por las bajas propias de nuestro plantel que por la falta de refuerzo”, aseguró durante su conferencia de despedida.
Buljubasich argumentó que Católica había demostrado su capacidad cuando contó con todas sus piezas. “Y no es una opinión tirada al aire, sino es con argumentos. Nosotros con el plantel completo ganamos la fase de grupo”, sostuvo, defendiendo la conformación de un equipo que posteriormente llegó hasta los octavos de final del torneo continental.
Para el exgerente deportivo, las lesiones y suspensiones terminaron siendo mucho más determinantes que las incorporaciones que no llegaron. Católica consiguió empatar como visitante en la ida, pero afrontó la revancha considerablemente disminuida y terminó quedando fuera de la Libertadores.
El Tati también apuntó a las expectativas que se instalaron entre los hinchas durante el mercado. “Algo pasó, algo le dijeron o algo le comentaron a la gente que no era real, que la gente se creó una expectativa que al final nosotros no la íbamos a poder cumplir”, manifestó.
Incluso planteó que existió una realidad económica que dificultó las operaciones. “En un mercado cerrado, en un mercado donde los jugadores valen millones de dólares, a veces traer por traer no sirve”, explicó, reconociendo al mismo tiempo que durante su gestión también existieron incorporaciones que no entregaron el rendimiento esperado.
“Sí, nos hemos equivocado en el pasado, pero no quiere decir que porque te equivocas en el pasado te tenés que volver a equivocar”, agregó Buljubasich, defendiendo así la postura de Católica de no incorporar futbolistas simplemente para responder a la presión existente alrededor del club.
Su mensaje final también estuvo dirigido a los seguidores cruzados. Buljubasich reconoció que tienen derecho a manifestar su molestia, pero pidió mayor confianza en quienes trabajan dentro de la institución y aseguró que muchas veces desde afuera no se conoce toda la información detrás de las decisiones deportivas.
Así, incluso en el día de su salida y entre lágrimas por poner término a una etapa de 16 años, Buljubasich no renegó de su última planificación. Defendió al plantel, respaldó la decisión de no fichar por fichar y sostuvo que las bajas terminaron golpeando mucho más a Católica que aquellos refuerzos que nunca llegaron.