A sus 90 años y descansando es un residencia en Suiza, el ex presidente de la FIFA Josep Blatter se apresta para seguir el Mundial desde su silló favorito a pesar de que Canadá lo había un invitado. "He viajado mucho en mi vida", dijo a medios franceses.
El hombre que debió abandonar el manejo del fútbol mundial el 2015 debido al escándalo FIFA Gate está muy preocupado por la deriva autoritaria que ha tomado el fútbol bajo el mando de Giani Infantino. El episodio del juez somalí Omar Artán, quién fue rechazado al entrar a Estados Unidos, genera le genera indignación. "Si un país rechaza la entrada de un árbitro, es un problema grave y no se debería disputar un Mundial en un país así", dijo a L'Equipe que ilustró la nota con Infantino como una marioneta en las manos de Donald Trump. Para Blatter "Este Mundial se ha caracterizado, desde el principio, por una relación falsamente amistosa entre el jefe de Estado estadounidense (Donald Trump) y el presidente de la FIFA (Gianni Infantino)".
Blatter no perdona nada a Infantino y tiene muy presente que fue el actual presidente de la FIFA quien acusó a Michel Platini de recibir dinero ilegal y con eso se lo sacó de carrera para disputarle la jefatura del fútbol mundial. "¿El fútbol de Infantino? Todo es un montaje", dice sin dudar.