Lejos de la euforia por el sufrido 2-1 sobre Noruega que aseguró el boleto a las semifinales del Mundial, Inglaterra amaneció envuelta en una nueva polémica. Esta vez, los protagonistas fueron Thomas Tuchel y Jude Bellingham, quienes protagonizaron un inesperado cruce de declaraciones que volvió a tensar una relación que ya había tenido episodios conflictivos antes del torneo.
Todo comenzó cuando el entrenador alemán sorprendió con una fuerte autocrítica tras la clasificación. Pese al triunfo, aseguró que no quedó conforme con lo mostrado por su equipo. "Nos complicamos la vida muchísimo. El resultado es fantástico, pero no estoy satisfecho con el rendimiento. Se trata de calidad; tenemos que jugar mejor", lanzó Tuchel, enfriando el ambiente de celebración.
Las palabras no pasaron inadvertidas para Bellingham. El mediocampista del Real Madrid, autor de los dos goles ingleses y gran figura del encuentro, respondió con evidente molestia. "No sé qué partido vio. A veces siento que no se valora suficientemente el sacrificio del equipo. En estos partidos lo importante es ganar y seguimos vivos", sostuvo el volante, dejando en evidencia una diferencia de criterios con su entrenador.
El intercambio reabre una relación que hace apenas unos días parecía recompuesta. Antes del Mundial, Tuchel había llegado incluso a calificar como "repugnante" algunas actitudes de Bellingham en la cancha, aunque posteriormente destacó su evolución y aseguró que era una pieza fundamental del equipo. Sin embargo, este nuevo episodio demuestra que las fricciones nunca desaparecieron del todo.
La situación genera preocupación en Inglaterra porque ocurre justo antes del choque más esperado del torneo. El miércoles, los ingleses se medirán con Argentina por un lugar en la final del Mundial y cualquier fisura interna adquiere una dimensión especial cuando enfrente estará el vigente campeón del mundo.
Paradójicamente, el propio Tuchel reconoció que Inglaterra depende demasiado de Bellingham y Harry Kane, quienes concentran la enorme mayoría de los goles del equipo en el campeonato. El técnico pidió que aparezcan más protagonistas en ataque, mientras intenta mantener unido a un plantel que, pese a estar entre los cuatro mejores del mundo, llega rodeado de cuestionamientos y con un foco inesperado puesto en la relación entre su entrenador y su principal estrella.