Argentina goleó esta noche a Burkina Faso 7-0 ante 85.000 personas en el Monumental de River Plate en un partido que envilece el fútbol. El trato vergonzoso prodigado a la selección africana es algo pocas veces visto. El desarrollo del encuentro no es relevante y debido a las condiciones en que se disputó debería obligar a la FIFA a quitarle el estatus de Clase A y dejarlo como un mero amistoso de entrenamiento sin que entren en las estadísticas oficiales tanto quienes jugaron, el equipo de Scaloni hizo nueve cambios, como quienes convirtieron goles (Lautaron Martínez (2), Gianluca Prestianni, Nico Paz, Julián Álvarez, Franco Mastantuono, Giuliano Simeone el restando fue autogol de Moumouni Diallo).
El plantel de Burkina Faso despegó de Marruecos en la madrugada del sábado 3 de octubre y aterrizó en Ezeiza cerca de las 15:45 horas, apenas unas 5 horas antes del partido pautado para las 21:00. Debido al escaso margen de tiempo, la utilería del equipo se trasladó directamente al Estadio Monumental, mientras que los futbolistas solo pasaron brevemente por el hotel para almorzar algo, sufriendo un evidente estado de jet lag y cansancio físico tras casi 12 horas de vuelo seguidas. Debido a la deserción de sus referentes los días anteriores, el equipo burkinés se presentó con un plantel de emergencia conformado casi en su totalidad por juveniles Sub-23, siendo el mediocampista de 18 años Cheick Bebel Doumbia uno de los poquísimos integrantes de la selección mayor que formó parte del viaje.
Originalmente, el equipo debía aterrizar en Argentina el martes 29 o miércoles 30 de septiembre. Sin embargo, cuando el plantel ya estaba listo para abordar en Casablanca (Marruecos), se detectó una grave falla técnica en el avión chárter. Después se supo que la AFA sólo pagaba el viaje y la estadía de los jugadores africanos, buscando los vuelos más baratos y dispensando al plantel de Burkina Fase un trato vejatorio que ni siquiera recibe un equipo de aficionados. Ante el destrato las principales figuras del equipo —como Edmond Tapsoba (Bayer Leverkusen) y el arquero Hervé Koffi— se negaron a viajar y volvieron a sus respectivos clubes. Al final el ministerio del deporte de Burkina Faso armó de emergencia la selección sub 23 que finalmente salió al campo del Monumental para ser masacrada por Argentina.
Faso Sports, el portal de deportes más importante de Burkina Faso, acusó el viernes a Claudio Chiqui Tapia de ahorrar lo máximo posible en la selección africana y negarse rotundamente a pagarles un cachet fijo por enfrentar a Argentina. “Se embolsa todo”, denunció el sitio apuntando al presidente de la AFA.