El equipo de Diego Placente volvió a golear para meterse en la ronda de los ocho mejores. Maher Carrizo fue la gran figura del partido.

Primer partido de Argentina en el Estadio Nacional, pero la tónica fue la misma que mostrada en Valparaíso. Un equipo contundente en el área rival y con un manejo de pelota que debería asustar a cualquiera que aparezca en el camino. La Albiceleste goleó 4-0 a Nigeria para meterse por la puerta grande en los cuartos de final.
Como si fuera el sello del equipo trasandino el primer golpe fue en los primeros minutos del compromiso. Una jugada enrredada en el área nigeriana terminó dándole al goleador Alejo Sarco lo que todo 9 sueña: empujar la pelota para marcar el 1-0 a los 2'. Eso le permitió soltarse aún más y encontrar en Álvaro Montoro, Ian Subiabre y Maher Carrizo cartas peligrosísimas en ataque. Justamente Carrizo, con un lindo tiro libre, marcó el 2-0 a los 23'.
Con el marcador en distancia de dos apareció la mejor versión africana. Los ataques por las bandas complicaron a los argentinos que terminaron sufriendo los últimos minutos del primer tiempo, con el sol jugando su propio rol en el Nacional, y por instantes muy sobrepasado por la intensidad física de las Águilas Negras.
La segunda mitad siguió con esa dinámica, presionando y exponiendo algunas falencias defensivas de los de Placente. Pero, otra vez, la contundencia dijo hola en los pies de Maher Carrizo que los 53' le bajó el martillo al compromiso. El tanto de Mateo Silvetti fue la demostración final de un equipo que no escatima ni regala nada y que tiene como principal objetivo ganar su séptima corona en la categoría.
El rival para los argentinos en la siguiente ronda será México. Un lindo choque que tendrá como telón de fondo nuevamente el Estadio Nacional el próximo sábado a las 20.00 horas.