Ha sido un buen comienzo de la temporada 25-26 para el Betis y también para el revulsivo Antony (25), armado con su veloz y desconcertante gambeta de zurda. El cuadro sevillano marcha sexto en la tabla de la Liga (el fin de semana derrotaron 2-0 a Osasuna), mientras que en la Europa League igualaron 2-2 con el Nottingham Forest y el jueves se miden con el Ludogorest en Bulgaria. El aporte de Antony han sido un gol y una asistencia contra los ingleses del Forest.
El brasileño está calentando motores luego de un renacer en el once bético la temporada anterior, donde llegó de un Manchester United que se cae a pedazos y no era considerado. El United exigió su regreso luego de la gran campaña en el Betis que lo instaló en la final de la Conference, y luego no lo utilizó. "Fueron meses muy duros en Inglaterra, más de 40 días en el hotel, entrenando por separado... Siento que me faltaron el respeto, pero esto no viene al caso. No quiero crear polémica, son cosas de la vida", dijo en entrevista con la radio Onda Cero.
Pero Antony la tenía clara, no se quedaría en el United, porque había un lugar donde era feliz: "Mi familia viajó a Sevilla cuatro o cinco días antes de cerrarlo, tenía la casa alquilada. Ya lo hablé con ellos, el corazón me decía volver al Betis. El equipo es increíble. Es el mejor ambiente que he tenido nunca. Todos juntos, todo el mundo sonriendo, todo el mundo hablando y eso marca las diferencias".
Por el momento está cómodo y feliz con su retorno al Betis, expectante a la renovación de contrato de Manuel Pellegrini, clave en su renacer en el campo. "Es un gran entrenador. Todos sabemos la historia que tiene, el día a día es increíble. Trabajar con él me siento muy feliz por la persona que es, no solo conmigo sino con todos los jugadores. El tema de la renovación es entre el club y Pellegrini. Yo quiero siempre estar más tiempo con Pellegrini, pero es decisión de ellos. Ojalá las cosas salgan bien"