La Copa Sudamericana volverá a poner frente a frente a Alianza Lima y Universidad de Chile, en una llave que inmediatamente remite a los hinchas a la recordada serie de Copa Libertadores 2010. Aquella vez, el conjunto chileno eliminó a los íntimos en medio de una gran polémica por decisiones arbitrales, un episodio que en Perú aún no se olvida y que le otorga a este cruce un aire de revancha cargado de historia.
La expectativa en Lima es enorme. Los medios locales han resaltado que no se trata de un partido más, sino de la oportunidad de saldar una vieja deuda. José Carlos Fernández, exdelantero aliancista y protagonista de aquella llave, fue claro al rememorar lo sucedido. “Venganza es una palabra muy fuerte, pero sí sería lindo cobrarnos la revancha tras esa eliminación injusta. Será un partido lindo para ir a verlo. No tengo ninguna duda que la gente lo vivirá a mil, sobre todo con este condimento que vuelve a nacer desde ese partido que todos los aliancistas estamos recordando”, declaró en conversación con la prensa peruana.
El recuerdo de aquella serie también ha sido tema de análisis en medios como La República, que subrayan la madurez del plantel actual. “Han armado un equipo con hombres y nombres. Hay futbolistas que han competido internacionalmente en selecciones o clubes importantes, y hoy ponen toda esa experiencia al servicio del equipo”, añadió Fernández sobre el presente aliancista.
Del lado institucional, también se han levantado voces que piden precaución respecto a las sanciones de Conmebol contra Universidad de Chile, que deberá jugar sin público como local. Jorge Zúñiga, dirigente ligado a Alianza, advirtió que cualquier beneficio reglamentario podría sentar un mal precedente. “Si se le dan los puntos a la U de Chile, quedaría un precedente terrible, porque implicaría que mañana yo gane de local y en el segundo encuentro genere actos de violencia para poder pasar. Sería un precedente terrible, yo creo que la situación de la Conmebol es difícil”, comentó.
En el plano futbolístico, se espera una serie intensa, con dos planteles competitivos que llegan con confianza. En Chile, Nicolás Guerra asumió la responsabilidad de representar a la U en una llave que su gente vive con la misma intensidad que en Perú. “Yo creo que en esta instancia ya no hay partidos fáciles, si bien sea de local y visita igual siento que vamos a tener en contra no poder jugar con nuestra gente, pero nos vamos a tener que hacer fuertes sabiendo que nos van a apoyar de todos lados, y nosotros vamos a ir a ganar”, afirmó el delantero.
La eliminatoria promete ser mucho más que un cruce de cuartos de final: es la reedición de una rivalidad que quedó marcada en la memoria colectiva de ambos países y que ahora, 15 años después, tiene un nuevo capítulo en la Sudamericana. La revancha, al fin, tiene fecha y escenario.