El derbi sevillano terminó con un golpe durísimo para el Betis de Manuel Pellegrini. El conjunto verdiblanco ganaba y tenía el partido bajo control, pero Sevilla reaccionó en el cierre y selló un empate 2-2 con un final cargado de tensión en el Benito Villamarín.
El Betis pegó primero y temprano. Antony abrió la cuenta a los 16 minutos con una definición que puso en ventaja al local, que luego amplió diferencias a los 37’ a través de Ayoze Pérez, consolidando un dominio que parecía encaminar el triunfo antes del descanso.
En el complemento, el trámite cambió. Sevilla adelantó líneas y comenzó a crecer en el juego, con Alexis Sánchez como eje en la generación ofensiva. El chileno, que jugó 70 minutos, fue clave en el inicio de la reacción visitante, participando en las jugadas que empujaron al equipo hacia el arco rival.
El descuento llegó a los 62 minutos mediante Adriá Pedrosa, instalando la incertidumbre en el estadio. Betis retrocedió, perdió el control del balón y dejó espacios que Sevilla supo aprovechar en el cierre. Finalmente, a los 85’, Isaac Romero apareció para marcar el 2-2 definitivo, desatando la frustración del conjunto de Pellegrini.
En clave chilena, Alexis fue determinante en el cambio de ritmo del Sevilla, mientras que Gabriel Suazo fue titular en el Betis, pero salió reemplazado en el entretiempo tras un bajo rendimiento que no logró afirmarse en el partido.
Con este resultado, Sevilla alcanza los 30 puntos y sube al undécimo lugar de la tabla. Betis, en cambio, deja escapar una victoria clave y queda a ocho unidades del cuarto puesto que hoy ocupa Villarreal, perdiendo terreno en la lucha por clasificar a la próxima Champions League. Un clásico que parecía resuelto, pero que terminó con Alexis como el factor que amargó la jornada verdiblanca.