Al-Nassr atraviesa una severa crisis financiera marcada por un pasivo multimillonario que asciende a 800 millones de riyales saudíes (aproximadamente 213 millones de dólares) según informó el medio estadounidense Semafor. Esta delicada situación, atribuida al enorme gasto salarial de su plantilla y al sobrepago en fichajes históricos como el de Cristiano Ronaldo, ha forzado la intervención del Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita para reestructurar y auditar la entidad.
Debido a las deudas pendientes de la pasada temporada, el club ha tenido que congelar la búsqueda de nuevos refuerzos. Bajo las nuevas directrices regulatorias, el Al-Nassr no puede incorporar futbolistas a menos que demuestre generar nuevos ingresos que cubran dichos costes.
En ese contexto, aparece RedBird Capital, el fondo de inversión que controla al AC Milan. Según Semafor, sus representantes ya sostuvieron al menos dos reuniones con el PIF para negociar la compra del 70% del Al Nassr. La operación podría alcanzar los 1.000 millones de riyales (267 millones de dólares) por esa participación, aunque las conversaciones todavía se encuentran en una fase inicial y no existe un acuerdo definitivo.
La otra gran novedad es la posible entrada de Cristiano Ronaldo en la propiedad del equipo. El delantero portugués podría hacerse con un 20% de las acciones, dentro de una operación que también contemplaría la participación de otros inversores, como Saudi Media Company. De concretarse, ‘CR7’ pasaría de ser la principal figura deportiva y comercial del club a tener un papel directo en sus decisiones empresariales.
Atentos con este dato: este modelo de transformar a las estrellas deportivas en inversores ya fue propuesto para la liga de Golf Liv, también de inversores saudíes, que está en bancarrota. Sin embargo estrellas como John Rahm, Bryson De Chambeau y Dustin Johnson anunciaron que dejan la el Liv para el 2027 y se espera que el chileno Joaquín Niemann haga lo mismo en las próximas semanas.