Aljandro Mancuso (58), el popular Mancu, ex seleccionado argentino, amigo de Diego Maradona e invitado permanente a programas deportivos para contar anécdotas del fútbol, está metido en un escándalo gigantesco en Brasil: vendía licencias falsas de entrenador por 20 mil dólares aprovechando su fama y contacto con distintas figuras del fútbol sudamericano. La acusación proviene de una investigación periodística liderada por la periodista Joanna de Assis del portal brasileño UOL, la cual sacó a la luz audios, mensajes y documentos que comprometen al exfutbolista.
Mancuso presuntamente se presentaba ante figuras del fútbol sudamericano como el "director internacional" de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA). Aseguraba tener la influencia interna necesaria para agilizar trámites. Prometía un procedimiento acelerado en el que ofrecía entregar las cuatro licencias de entrenador (C, B, A y PRO) en un plazo de solo una semana o diez días. Esto evitaba los casi tres años de estudios reglamentarios exigidos por la institución. La denuncia sostiene que Mancuso cobraba 100,000 reales (aproximadamente 20,000 dólares) por enviar estas credenciales falsas directamente por correo electrónico.
Entre los exjugadores de renombre que habrían caído en la maniobra, figuran Roberto Carlos, Thiago Silva, Felipe Melo, Diego Lugano, Paolo Guerrero, Alex de Souza, Luiz Gustavo, Paulinho y Dejan Petkovic. Algunos de ellos declararon haber actuado de buena fe. Felipe Melo, por ejemplo, afirmó que sospechó de la estafa cuando nunca se concretaron las clases presenciales prometidas y exigió (y obtuvo) la devolución de su dinero.
La AFTA desmintió categóricamente a Mancuso. Emitió un comunicado aclarando que no tiene ningún vínculo contractual ni institucional con él, que no está autorizado a representarlos y que los diplomas emitidos son completamente falsos. Además, recalcaron que una trayectoria profesional en el fútbol no faculta a nadie para saltearse los años de capacitación regular.
Alejandro Mancuso por su lado se defendió diciendo que no cobró dinero y que no vendía licencias falsas, que sólo era un "facilitador" debido a sus contactos en Brasil ya que jugó en Palmeiras, Flamengo y Santa Cruz.