Tras el partido ante Millonarios de Colombia, Marcelo Gallardo fue claro en cuanto a que el defensor chileno no tendrá cabida esta temporada en River Plate. Pese a ser un referente en más de una ocasión, su bajo rendimiento en último año dejó al seleccionado nacional fuera incluso como una alternativa de Carlos Portillo, la nueva apuesta en defensa del elenco de la Franja Sangre.
Pero el problema para Díaz es mayor, ya que ha intentado de manera infructuosa encontrar un equipo donde seguir su carrera y hasta ahora las puertas se le han cerrado todas o las ha cerrado él. En Argentina ningún club lo ha solicitado debido al alto costo en sus remuneraciones y desde el exterior existe la permanente traba del jugador de no querer desplazarse demasiado con su familia, la que está ambientada en Buenos Aires.
De esta manera el panorama para el chileno está en: Quedarse en River sin jugar ningún minuto, esperar opciones desde la MLS, la Liga MX o Brasil que se acercarían en algo al interés económico del jugador o bien derechamente aceptar una oferta más baja y no perder más la condición futbolística, que por ahora es lo que más está dañando en lo profesional al defensor.
Un dilema que Paulo Díaz debe resolver pronto, tener la mente fría y pensar que con 31 años su carrera puede seguir rindiendo y que el último tiempo en River fue sólo una mala temporada.
