El ciclo de Esteban González en el fútbol mexicano comenzó con un empate que fue mucho más que un simple punto. El estreno del chileno en la Liga MX no solo le permitió sumar en su primer partido oficial con Querétaro, sino que también le dio continuidad a una racha que hoy se transforma en uno de los datos más potentes de su carrera como entrenador.
Desde el 26 de abril de 2025, día en que Coquimbo Unido perdió 2-0 ante Colo Colo en el Estadio Monumental, González no vuelve a caer en un partido de liga. A la fecha, 11 de enero de 2026, acumula 260 días invicto en campeonatos de primera división, atravesando el cierre de su etapa en Chile y el inicio de su aventura en México sin conocer la derrota.
Con el empate en su debut en la Liga MX, el técnico llegó además a 16 partidos consecutivos sin perder en competencias oficiales. Una racha que no distingue torneos ni países, y que se ha construido a partir de regularidad, orden defensivo y una alta capacidad de adaptación a distintos contextos.
Es importante precisar que sus únicas derrotas en este período no fueron por liga. Ambas se produjeron en Copa Chile 2025, frente a Deportes Limache: el 10 de julio, cuando cayó 2-1, y el 13 de julio, en la revancha, por 3-2. Dos resultados que no alteraron su invicto en torneos de primera división, donde su registro sigue intacto desde abril.
El punto conseguido en México no solo marcó el inicio de una nueva etapa, sino que confirmó una tendencia: González no llega como una apuesta, sino como un entrenador que arrastra números, continuidad y una racha que ya se mide en meses. 260 días sin perder en liga no es una coincidencia. Es un patrón.